El Nacimiento de un Tango Naif en Europa

El Nacimiento de un Tango Naif en Europa

El tango, género musical emblemático de Argentina, no ha sido ajeno a interpretaciones y evoluciones a lo largo de su historia, extendiéndose incluso a Europa con distintos enfoques. Un curioso ejemplo de esto es lo que se conoce como ‘el tango de la banana’. ¿Por qué una banana? Resulta que esta fruta, en su momento exótica para Europa, despertó fascinación en los años 30, una fascinación tal que inspiró a los italianos a crear una canción en su honor, utilizando el tango como vehículo.

Este tipo de tango es descrito como un ‘tango naif, no es un tango con doble sentido’, lo que destaca su carácter ligero y sin pretensiones de ser algo más que un tributo a una simple banana. Tal fue la influencia y el impacto de esta fruta en Europa, comunicada con la llegada de compañías que la introdujeron en el continente y generaron una pequeña revolución cultural.

El artista entrevistado comenta cómo ha adaptado este tango, relatando: ‘Yo igual lo acuarteté un poco… lo tiré para ese lado porque parecía que era como más… me resultaba más simpático.’ Esta adaptación incluye elementos de otros géneros, haciéndolo más accesible o agradable a un oído contemporáneo o especifico de su audiencia.

Además, el relato nos lleva a una asociación con el ‘tango de suá’, derivado de la seda, como una declaración sonora que nos sumerge en un lenguaje poético resonante con el tango: ‘ese tango compañero, tango lejano, tango espejo’, posiblemente evocando la profunda conexión emocional y cultural que el tango siempre ha tenido, incluso traspasando las barreras del tiempo y los cambios musicales.

El amor por el tango de este artista se remonta a su infancia, marcada significativamente por su abuelo, un hombre de la noche que ‘tenía todo el arquetipo’ del porteño de los años treinta, en quien ‘sonaba, sonaba, sonaba’ una variada colección de discos con figuras icónicas del tango como Gardel, Goyeneche y orquestas como la de Di Sarli.

Esta pasión fue complementada más adelante por experiencias en el ámbito académico de la música y colaboraciones escénicas que fueron moldeando su camino hacia la performance artística, nunca en detrimento de la esencia del tango. Una experiencia fundacional fue su inclusión en Spektakearles significativos desde los años 90, como ‘Gloriasporteña’, en el que comenzó a cantar tangos públicamente: ‘Y ahí empecé a cantar… fue bárbaro, fue un exitazo el espectáculo’.

Sin embargo, el tango ha sido también un viaje de exploración de diferentes identidades culturales. Se menciona cómo estos espectáculos no solo rescatan composiciones clásicas sino que también presentaron una aproximación más moderna del tango en la década del noventa, durante una época de cierta ‘anomia cultural’ en Argentina. El tango, presentado en lugares relevantes como La Trastienda, formaba parte de una respuesta estética a un contexto cultural que, a menudo, había mirado al tango con ojos de añoranza o desdén.

Este artista ha logrado consolidar una aproximación a la música donde se mezclan el tango, la chanson francesa y otros ritmos, logrando una propuesta única. La diversidad estilística se amplía con referencias a viajes y vivencias en ciudades fuera del circuito central como Toulouse en Francia y Udine en Italia, sitios de un gran movimiento cultural posiblemente no tan conocidos pero igualmente ricos en contenido artístico. Estas ciudades representan un puente que permite al tango y su herencia difundirse internacionalmente.

La ejecución de obras también ofrece una parte visual y performativa, emulando lo que él describe como ‘entrar en el personaje’, con un amor por las tablas más que por el estudio teórico. Esto se refleja en la manera en que el tango es interpretado, incorporando instrumentos fuera de lo convencional para este género y explorando nuevas formas de presentarlo sin perder de vista en ningún momento su poderosa conexión emocional.

El relato cierra con la vigencia del tango como una música de fusión y evolución constante, que no solo preserva lo tradicional sino que se abre a nuevas interpretaciones. El deseo del artista de grabar un disco en vinilo simboliza no solo un aprecio por lo tangible dentro de una era digital, sino también el reconocimiento del tango como una experiencia que va más allá de la mera escucha. La presentación de nuevas piezas y espectáculos, en un ciclo continuo entre la Argentina y el viejo continente, asegura que el tango siga viviendo y adaptándose a nuevas audiencias y contextos culturales.