Actividades de Verano en Ecoparque de Buenos Aires: Un Espacio de Aprendizaje y Conservación

Actividades de Verano en Ecoparque de Buenos Aires: Un Espacio de Aprendizaje y Conservación

Desde el 6 de enero y hasta fines de febrero, el Ecoparque de Buenos Aires ofrece una variada propuesta de actividades de verano, todas ellas con entrada libre y gratuita. Abre sus puertas de martes a domingo, de 11 a 18, para que familias enteras puedan disfrutar de un día en contacto con la naturaleza en pleno corazón de la ciudad. El ingreso puede realizarse tanto por Plaza Italia como por la Avenida Libertador, y todo está dispuesto para que los visitantes tengan un acercamiento educativo y recreativo al maravilloso mundo natural que este espacio protege.

Cecilia Boccioni, miembro del equipo de educadores de Ecoparque, nos comenta: «Las actividades de verano empezaron ahora el 6 de enero, el Ecoparque está abierto de 11 a 18, de martes a domingos, y los feriados también. Y bien dijiste también que la entrada es gratuita, la gente puede entrar por Plaza Italia al público visitante, y también puede ingresar por la Avenida Libertador».

Desde el primer paso, los visitantes son recibidos con una visita de bienvenida que se lleva a cabo a las 11 de la mañana. Esta actividad recorre el área del Lago Darwin, un ecosistema que reproduce ambientes naturales como la Laguna Pampeana y el Pastizal Pampeano. «El guía, el educador, recorre con las personas interesadas, más o menos un trayecto entre 20 y 30 minutos, contándole qué va a encontrar en el Ecoparque, por qué ahora es Ecoparque, desde cuándo empezó la transformación, qué animales quedan, por qué aquellos animales se fueron derivados», explica Boccioni.

A las 11:30, los interesados en el cuidado animal tienen una cita con una visita dedicada a conocer más sobre los programas de conservación. «Es la visita el de cuidado animal. Entonces también salen con educadores y van a un sector donde les hablan de un programa de conservación y vemos animales y cómo trabajan con esos animales desde más cerca», añade. Desde ñandús hasta águilas mora, los asistentes podrán aprender sobre estos animales embajadores que no pueden ser liberados por diferentes razones.

Para los más curiosos, a las 12:30 está la actividad «investigadores por un día», que tiene lugar en un salón repleto de biomateriales que datan desde 1888, cuando el Ecoparque era conocido como Zoológico de Buenos Aires. «Hemos recaudado información biológica de algunos animales, así como vendría a ser como una biblioteca de ciencias naturales», dice Cecilia. Esta sección incluye huesos de jirafas, cráneos de tigres y caparazones de tortugas, permitiendo un aprendizaje profundo sobre diversas especies.

Las actividades continúan a lo largo del día. A las 13 horas, «Explorando la naturaleza» invita a los niños a descubrir animales y plantas nativas, participando en una especie de búsqueda del tesoro aprendiendo sobre las especies autóctonas de Argentina. Esta propuesta no solo busca compartir conocimiento sino generar conciencia sobre la biodiversidad del país.

Otra atracción esperada es la visita al hospital veterinario a las 14 horas, donde se permite conocer la labor del centro de rescate de fauna silvestre. «Siempre aclaramos eso porque no es que el vecino puede traer un perrito que tenga ellos a nuestro hospital, no, es solamente con los animales que están acá o animales rescatados que necesitan algún cuidado especial», enfatiza Boccioni.

Posteriormente, a las 14:30, se ofrece una charla sobre aves rapaces, donde se pueden observar de cerca especies como el Ñacurutú y aprender sobre su rol en el ecosistema urbano. Como parte de la programación, hay también una charla sobre bienestar animal a las 15 horas, donde se exponen métodos de comportamiento y enriquecimiento ambiental para las especies que residen en el parque.

Finalmente, a las 15:30, el recorrido histórico por el «Templo de Vesta» permite conocer la biblioteca de libros antiguos, abierta solo los martes y viernes debido a la necesidad de preservar estas antiguas publicaciones. «Vamos al Templo Indostánico y terminamos en la Glorieta, que la Glorieta si bien está cerrada para el público en general porque la preservamos, porque es patrimonio histórico, en esa visita el visitante puede con el educador subir y tener otro panorama y sentir cómo es la acústica del lugar», detalla Boccioni.

Actualmente, el Ecoparque hospeda 220 animales en ambientes controlados y otros 300 más que viven en semilibertad. «La idea del ecoparque no es que cuando ese hipopótamo no esté más entre nosotros, traiga otro hipopótamo. El ecoparque tiene que centrarse en animales autóctonos, en fauna nuestra», explica Cecilia. El enfoque ahora recae sobre la preservación de especies autóctonas y la educación sobre su importancia en el ecosistema.

En conclusión, el Ecoparque de Buenos Aires es un lugar donde la historia, la naturaleza y la educación convergen para ofrecer una experiencia única a sus visitantes. «En estos días, a lo mejor de cuatro mil, cinco mil personas, a lo largo de, desde las once a las dieciocho», estima Boccioni, agregando que las redes sociales del parque son una fuente valiosa de información para aquellos que deseen aprovechar al máximo las actividades disponibles. En conjunto, el Ecoparque está redefiniendo la manera en que los habitantes urbanos pueden interactuar con la naturaleza en un entorno educativo y accesible.