En medio de las vacaciones de invierno, la ciudad de Buenos Aires presenta una amplia variedad de actividades gratuitas para que las familias disfruten al aire libre, conectándose con la naturaleza. Desde el Paseo Ambiental del Sur en Villa Soldati hasta el Jardín Botánico Carlos Thays, las opciones son abundantes y diversas. Ignacio Suárez, Director de Áreas de Conservación de la Ciudad, destaca que «la convocatoria es abierta y gratuita al público en general». Para participar, toda la información necesaria está disponible en la página de la Ciudad de Buenos Aires, ofreciendo un acceso sencillo a estas enriquecedoras experiencias.
El Paseo Ambiental del Sur es un destino subestimado pero encantador, donde los visitantes pueden explorar humedales, huertas y plantaciones de especies nativas. «Es un espacio muy interesante para poder visitar», asegura Suárez. Muy cercano a este paseo, se encuentra la Reserva Ecológica Lago Lugano, accesible desde la avenida Escalada y Roca, que ofrece un escenario natural con un lago de más de 20 hectáreas para explorar.
Entre las atracciones más conocidas, la Reserva Ecológica Costanera Sur se erige como un gigante verde con más de 350 hectáreas, justo al lado vibrante de Puerto Madero. «Tiene una agenda de actividades muy amplia», comenta Suárez. Además de recorridos interpretativos, la reserva ofrece avistajes de aves, una actividad particularmente emocionante en esta estación del año. El Director de Áreas de Conservación enfatiza el avistamiento de la «dormilona cara negra, que viene desde Tierra del Fuego» en esta época.
Otro punto destacado son las visitas nocturnas, altamente demandadas por el público. «No se puede usar linterna», relata Suárez, lo cual permite una experiencia mágica bajo la luz de las estrellas. Estas visitas, diseñadas para disfrutar la oscuridad y la fauna nocturna, están organizadas con estrictos límites de grupo para proteger el hábitat.
La Reserva Ecológica de Ciudad Universitaria, también conocida como Costanera Norte, ofrece algunas de las mejores vistas del río y cuenta con un centro de interpretación recientemente inaugurado. Las visitas guiadas se realizan los fines de semana e incluyen juegos para los niños, como «jugar a ser científicos», haciendo de la exploración una experiencia lúdica y educativa.
Por otro lado, el Jardín Botánico Carlos Thays se presenta con sus «recorridos botánicos autoguiados» y actividades como las expediciones botánicas, que ahora incorporan una «temática mundialista» particularmente atractiva para los niños. Aquí también se destaca el Invernáculo, construido hace más de cien años, y reconocido como patrimonio histórico.
Para aquellos interesados en participar, toda la información y los pasos para inscribirse están disponibles en buenosaires.gov.ar. Asimismo, las actualizaciones en tiempo real sobre disponibilidades y apertura de los diferentes espacios se publican en los perfiles de Instagram de las reservas y el botánico.
En resumen, Buenos Aires ofrece un verdadero festín de actividades para que chicos y grandes disfruten al máximo estas vacaciones de invierno, brindando una oportunidad única de desconectar de las pantallas y redescubrir la naturaleza en su máxima expresión.

