Este viernes 5 de junio, a las 21, el escenario de El Alambique, ubicado en Griveo 2350, Villa Pueyrredón, será el espacio donde Luciana Jury compartirá su música con el público en el marco del ciclo ‘La Canción es Urgente’. En una conversación abierta y sincera, Jury reflexionó sobre el contexto social actual y el poder del arte como un medio de liberación y conexión emocional.
‘Uno no canta porque está contento, uno también canta las injusticias del mundo,’ expresó Luciana, subrayando la capacidad de la música para dar voz a las luchas y las emociones más profundas. En un tiempo donde las problemáticas sociales y la violencia de género ocupan el centro de la escena, la artista se prepara para llevar una experiencia musical que busca ser un bálsamo en tiempos turbulentos.
El concierto no será simplemente un repertorio organizado. ‘Principalmente mi idea y mi propósito es hacer estos encuentros donde no son conciertos, son encuentros,’ aclaró Jury. En estos eventos, la música permite que ‘cantamos todos, reímos, lloramos, bailamos,’ creando un espacio donde el alivio emocional es tangible aunque sea por unas pocas horas.
En términos de preparación musical, Luciana señala que se siente particularmente cómoda con su guitarra. ‘A mí estar sola con la guitarra me ha dado mucha libertad,’ confiesa, destacando su elección de seguir un camino que muchas mujeres de generaciones anteriores no pudieron transitar sin el acompañamiento masculino. ‘Es un desafío, sigue siéndolo esto de poner esa fuerza y esa masculinidad en el instrumento y a la vez, bueno, ganar autonomía, para una mujer son verdaderas conquistas.’
Su repertorio es variado y profundamente personal. Incluye tanto sus propias composiciones como títulos que resuenan emocionalmente con ella. Con frecuencia incorpora música que, aunque en un principio pueda parecer desconectada de su vida, ha encontrado significado a través de experiencias personales o recuerdos que traen algo a la superficie. De esta forma, cada canción actúa como un reflejo de las múltiples facetas de su vida.
El enfoque de Luciana no está centrado en preparar de antemano un setlist rígido. Su actuación se va configurando poco a poco a medida que incorpora las emociones y el clima social del momento. ‘Este mundo está tan convulsionado, ese repertorio siempre va cambiando,’ puntualiza, dejando claro que su espectáculo no se centra en soluciones fáciles, sino en reflejar la condición humana de su entorno a través del arte.
Además de su talento como intérprete, Luciana también muestra una profunda reflexión sobre el impacto del arte de figuras icónicas en su vida personal. Mencionó a Rafaela Carrá como una influencia en su niñez que le infundió un sentido de libertad, describiéndola como ‘el anti encorsetamiento.’ Durante sus presentaciones, Jury entrelaza estas referencias personales con mensajes de aliento y comunidad, como lo hace cuando dedica canciones a su hija para transmitirle que ‘nunca vas a estar sola, siempre y cuando bailes, siempre y cuando cantes.’
En un contexto donde ‘los femicidios suceden todos los días,’ según Jury, ella promueve un espacio de resistencia creativa y consciente. Su presentación en El Alambique será un reflejo de esa tensión constante entre el arte y la vida real, una invitación para que el público sienta, reflexione y encuentre algún alivio compartido.
Luciana Jury no solo ofrece un concierto, sino una experiencia donde, a pesar de no tener todas las respuestas, ‘los corazones te salen un poquito más aliviados.’ Es una convocatoria para unir voces y canciones en búsqueda de sanación y resistencia en tiempos que exigen presencia colectiva y solidaridad emotiva. Sin lugar a dudas, es una oportunidad para descubrir la urgencia y la belleza que se puede encontrar en la música y el arte, incluso en, o precisamente durante, tiempos de adversidad.

