Manuel Antin, una figura omnipresente en el cine argentino de los últimos 60 años, es el tema central de un nuevo libro titulado ‘Manuel Antin, Escritor de Imágenes’. Este homenaje literario, obra de María Ángeles Fernández y Diego Sabanés, recorre la vida de este destacado cineasta, quien en febrero de 2026 hubiera cumplido 100 años. Aunque Antin ya no está con nosotros, su legado perdura, especialmente resaltado por su rol en la creación de la Universidad del Cine.
María Ángeles Fernández comparte con nosotros el proceso de creación de este monumental trabajo. ‘El origen ya sabes que es la amistad’, comenta, destacando la influencia de una profunda conexión personal. La idea de documentar la vida de Manuel emergió de un diálogo intelectual y emocional compartido con Diego Sabanés, así como sus experiencias personales en las presentaciones cinematográficas de Sabanés.
La obra destaca la estrecha relación profesional y personal de Antin con gigantes de la literatura como Julio Cortázar, con quien compartió una afinidad a través de adaptaciones cinematográficas. La dedicación poética y literaria de Antin es evidente en sus películas, donde supo ‘escribir con la cámara’. ‘Las películas de él son poéticas’, señala Fernández, subrayando cómo Antin logró encapsular la esencia humana de sus personajes con una visión única.
Fernández refleja cómo la literatura y el cine se entrelazaron en la vida de Antin desde sus primeros años, incluso cuando ‘se escondía en el baño a escribir poesía’, una práctica secreta que hacía durante su juventud. Este amor por la palabra escrita es emblemático en su cine, donde buscaba reflejar los procesos internos y las pasiones humanas de sus personajes.
El libro también aborda la diversidad de Antin, desde su contribución a la generación del 60 hasta su participación como funcionario durante el gobierno de Raúl Alfonsín. ‘Lo que hay que rescatar también es su gran labor en la democratización de la cultura’, dice Fernández, refiriéndose a su trabajo para abolir la censura y promover la libertad de expresión.
En particular, Antin fue instrumental en establecer el Día del Cine en Argentina, una celebración que permitió a las audiencias disfrutar de un abanico más amplio de películas locales. Además, destaca su esfuerzo incansable en difundir el cine argentino a nivel internacional, asistiendo a festivales y promoviendo obras de cineastas locales.
A lo largo de su carrera, Antin también formó una fructífera colaboración con su esposa Ponchi Morpurgo, una talentosa escenógrafa y vestuarista que contribuyó significativamente a la estética de sus películas. ‘Era una pareja perfecta’, expresa Fernández, quien refleja la armonía creativa y personal que compartieron.
El libro se presentará el 10 de abril a las 14.30 en la Dirección de Argentinos Cinematográficos (DAC) y el 19 de abril en el marco del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI). Estas presentaciones celebran no sólo el lanzamiento del libro, sino también el inmenso impacto de Manuel Antin en la cultura cinematográfica argentina.
Este trabajo no solo es un homenaje a un gran cineasta, sino también una exploración de las influencias literarias y personales que dieron forma a su estilo inconfundible de narración visual. En cada página, Antín es presentado no solamente como un director, sino como un verdadero escritor de imágenes, que sigue inspirando a nuevas generaciones de cineastas.

