Un libro para jóvenes sobre la última dictadura en Argentina

Un libro para jóvenes sobre la última dictadura en Argentina

Mañana se conmemoran 50 años desde el golpe de Estado de 1976 en Argentina, un evento histórico crucial que Marina Franco ha decidido abordar en un formato único: un libro dirigido a niños, niñas y adolescentes. Su obra, ‘La Última Dictadura’, se presenta como un intento de explicar con rigor histórico y sensibilidad narrativa los sucesos de aquel período oscuro de la historia argentina. ‘Es una historia que necesita ser contada más allá del mundo profesional’, afirma Franco, destacando la importancia de ofrecer una narrativa clara y sin partidismos sobre un tema cargado de debates políticos y públicos de hace 40 años.

Franco, investigadora científica del CONICET, confiesa haber trabajado en obras para públicos más maduros, pero este libro representa un desafío especial. ‘Es difícil porque por un lado hay que contar cosas que son muy complejas, con sencillez y a la vez con mucha claridad’, explica. El libro no presenta huecos ni silencios, abordando temas complicados como la violencia política previa a la dictadura, el número de desaparecidos y el papel del peronismo, todo desde una perspectiva accesible para los lectores jóvenes.

El uso de ilustraciones en la obra es fundamental. La colaboración con el dibujante Pablo Lovato, coordinada por la editorial Pequeño Editor, permitió crear un producto que articula texto e imagen de manera eficaz, un libro ‘grande, con ilustraciones, con mucho color, con mucha fuerza’, enfatiza Franco. Este formato moderno responde no solo a la evolución en las formas en que el público infantil consume libros de no ficción, sino también a los avances en nuestra comprensión de la dictadura misma.

La estructura del libro se compone de una parte inicial que narra brevemente la historia de Argentina en el siglo XX, situando el origen de la dictadura dentro de un contexto histórico más amplio. A partir de ahí, se aborda el proyecto político, económico y social de la dictadura, combinando relatos cronológicos con historias de vida que permiten al lector elegir su propio camino de lectura. ‘Uno puede leerlo linealmente, uno puede leer solo la historia de la dictadura, uno puede leer solo la guerra de Malvinas’, comenta Franco.

El impacto del libro ya se hace notar y Franco ha recibido numerosas reacciones, especialmente del ámbito educativo. ‘Ah, ahora entiendo, no me lo habían explicado así’, son algunos de los comentarios que recibe orgullosa. Uno de los elementos que más ha impactado es el mapa que señala los 800 centros clandestinos de detención en todo el país, reflejando la magnitud de la represión. El libro también resalta cómo la dictadura afectó a diferentes regiones de Argentina, desde Salta hasta Mendoza, y explora realidades locales como los centros clandestinos en escuelas o fábricas.

Abordar la Guerra de Malvinas fue particularmente desafiante. La autora busca explicar no solo el evento militar en sí, sino también su efecto en la sociedad argentina y cómo contribuyó a la transición a la democracia. Estos elementos se cuentan de manera accesible para ayudar a las nuevas generaciones a conectar emocionalmente con una historia que puede parecer remota, presentando ejemplos de vida que humanizan las estadísticas.

Franco se muestra entusiasmada con la idea de continuar escribiendo para públicos más jóvenes, combinando divulgación científica con una responsabilidad social y política más amplia. Su enfoque está respaldado por años de investigación y conocimiento historiográfico. ‘Esta historia nos pasó a todos’, dice, enfatizando cómo el libro busca personalizar la experiencia de la dictadura para hacerla comprensible y relevante para los lectores más jóvenes. Los casos concretos, como el de un comerciante que tuvo que cerrar su negocio debido a políticas económicas, ejemplifican cómo estas narrativas pueden resonar en la mente de un niño de manera más vívida.

El libro está ampliamente disponible en librerías de todo el país y ha alcanzado una circulación espontánea en colegios, llevada por familias y docentes interesados. ‘Estamos muy, muy contentos con esa reacción’, expresó Franco, animando a todos aquellos interesados en la historia y en el futuro de la educación a explorar el libro como una herramienta valiosa de aprendizaje y reflexión.