El Espacio Callejón se prepara para estrenar una obra teatral que trae un soplo de aire fresco a las tablas porteñas al abordar, de manera inusual, la temática de la ciencia ficción. ‘D-Test’, escrita y dirigida por Ernesto Cuyoc, no solo se sumerge en un futuro distópico donde la humanidad debe demostrar que es realmente humana y no robótica, sino que también ofrece un juego escénico lleno de suspenso y reflexión.
Ernesto Cuyoc, quien ha sido el cerebro detrás de esta propuesta, comparte que aunque tiene una amplia experiencia, los nervios previos al estreno son inevitables y necesarios. «Es como una energía vital que te mantiene ahí atento… la verdadera salida del horno es con la gente, con el público presente», afirma. El contexto de ‘D-Test’ está claramente inspirado en obras icónicas como ‘Blade Runner’, en las que se plantea la siempre inquietante duda sobre la humanidad en un mundo donde la inteligencia artificial avanza a pasos agigantados.
Cuyoc no oculta la influencia de autores y cineastas como Philip K. Dick y John Carpenter, cuyas visiones del futuro sirven de base para este tipo de historias. En un futuro regido por protocolos de vigilancia, cada individuo es sometido a una prueba de empatía para verificar su humanidad, en un visible paralelismo con ‘Blade Runner’ y otros clásicos.
La obra presenta a Mark, un interrogador experto en detectar androides encubiertos, y a Vic, un personaje que desafía sus expectativas y lo hace dudar. Entre ellos y el programador, se enmarca una narrativa que es «una situación medio de thriller en la cual no se sabe bien quién es quién».
Cuyoc ha ensamblado un equipo cuya sinergia ha sido mágica. Los actores Sabrina Kranjak, Luciano Bonano y Sebastián Arseno dan vida a los personajes, contemplados dentro de un ecosistema cuidadosamente armado con un énfasis especial en los detalles más pequeños, desde la utilería hasta la música, todos elementos que evocan una «imaginación retrofuturista».
El lugar escogido para llevar a cabo este proyecto, Espacio Callejón, no fue una decisión aleatoria. Precisamente por su rica historia ligada al género de ciencia ficción en el mundo del teatro, el espacio se presenta como el escenario ideal que, según Cuyoc, tiene «una escenografía de lujo» y ofrece «una construcción desde la luz, la música, el sonido, que invita a jugar».
‘La música de la obra ha sido creada por el propio Cuyoc, quien, habiendo coqueteado con el mundo de lo audiovisual durante mucho tiempo, reconoce que la música de cine y el sonido juegan un rol crucial en su proceso creativo. Con una serie de sonidos y ambientes cuidadosamente elaborados, el objetivo es que el público participe activamente de la experiencia sensorial.
«Hay un test dentro de la obra que es específicamente sonoro», menciona Cuyoc, donde a Vic se le reproducen diversos ruidos para despertar emociones y determinar su humanidad. Al espectador se le invita a jugar con estos estímulos sensoriales, a evocar recuerdos y conectar con ellos de un modo nuevo.
El estreno de ‘D-Test’ no solo constituye un evento teatral, sino una invitación a la introspección sobre el lugar que estamos dispuestos a darle a las creaciones tecnológicas en nuestra vida cotidiana. La obra debuta el próximo sábado a las 22:00 horas en Humahuaca 3759, y se presentará durante febrero y marzo, con la esperanza de permanecer en cartelera tiempo después. Las entradas se han agotado para la función de estreno, lo cual habla de la enorme expectativa generada.
Ernesto Cuyoc anticipa una experiencia envolvente que nos invita a cuestionar no solo los límites de la tecnología, sino también los propios límites del teatro como un espacio de experimentación y creatividad. Con una puesta en escena que conjuga distintos elementos y disciplinas artísticas, ‘D-Test’ promete mantener a los espectadores al borde de sus asientos, preguntándose, como lo hace su bajada: ‘No soy un robot, o sí?’.
Ernesto Cuyoc cierra con un deseo ferviente de que el público, tanto habitual como nuevo, se acerque a disfrutar de esta obra, que promete deslumbrar por su originalidad y profundidad: «Lo hicimos con mucho amor, mucha preparación, pusimos lo mejor en cada pequeño detalle».

