La reputada compañía de teatro húngaro-valenciana celebra tres décadas de trayectoria con su presencia en Buenos Aires, donde presenta algunas de sus obras más aclamadas. Bajo la dirección del dramaturgo Paco Sarsoso y junto a la actriz y fundadora Luisa Cunillé, este colectivo ha logrado consolidarse como un pilar del teatro en habla hispana. La compañía lleva consigo un legado de colaboración con actores y creadores argentinos, afirmando que ‘Buenos Aires es un poco nuestra segunda casa teatral’.
David es una de las principales ofertas de la compañía en esta gira, una obra descrita por su propio autor como ‘una comedia que poco a poco va entrando en un territorio más tragicómico, un poco Beckett también’. La obra se centra en la relación entre un padre anciano y su hijo durante una cena, abordando temas familiares y revelaciones poderosas que abarcan el amor y el sufrimiento. Para Sarsoso, ‘aunque hay algo muy negro, en realidad hay un elemento humanista, la obra habla de algo terrible que es el tema de los abusos, pero hay un sueño, una esperanza en romper esa cadena’.
La pieza ha sido recibida con entusiasmo tanto en España como en Buenos Aires. Sus actores, Ángel Figols y Enric Huesas, han sido descritos como co-creadores de la obra, participando activamente en el proceso creativo y mostrando las facetas más amorosas y terribles del ser humano, logrando conmover al público profundamente.
Otro de los espectáculos, Tejedora de abismos, encarna el poder femenino y la influencia de figuras icónicas como Alejandra Pizarnik y Alma Mahler. Creada por Lola López, cofundadora de la compañía, a partir de monólogos escritos por Arnoldo Lieberman, la obra explora los abismos de la vida y la muerte a través de sus protagonistas del siglo XX. ‘Alejandra Pizarnik habla del abismo de la muerte’, subraya Sarsoso, ofreciendo un planteamiento que atrae tanto la atención como el corazón del espectador.
Finalmente, la novedad de esta temporada es Coro, una obra original escrita por Paco Sarsoso y dirigida por el argentino Germán Rodríguez, que cuenta con un elenco completamente argentino. Esta pieza subraya una fuerte presencia femenina y está destinada a mantener su representación en Buenos Aires durante varios meses en la Sala Toda en San Telmo. Según el dramaturgo, el proceso creativo de Coro refleja su compromiso con la innovación teatral: ‘me gusta probar algo diferente en cada obra, crear desde la necesidad’.
El vínculo de Paco Sarsoso con el teatro argentino va más allá de esta temporada. Habiendo visitado previamente el país en múltiples ocasiones, su admiración por el teatro local queda patente. Él destaca cómo el teatro argentino se sorprende en ‘la complejidad del ser humano’ y celebra ‘la viva intensidad de las interpretaciones en Buenos Aires’. Según Sarsoso, el teatro argentino no teme a ‘mostrar los abismos’, ofreciendo una perspectiva cruda y honesta sobre la condición humana.
En el diálogo constante con la tradición teatral española, Sarsoso recuerda influjos culturales como los de Federico García Lorca, cuya sensibilidad poética ilumina su propia dramaturgia. El enfoque poético sobre las artes escénicas conecta de manera orgánica con las apuestas de la compañía, que convierte cada representación en un juego nuevo lleno de vida y exploración.
Las próximas presentaciones de David en Buenos Aires se llevarán a cabo en el Teatro General San Martín, tras lo cual la obra viajará a localidades como Temperley, extendiendo su presencia más allá del epicentro cultural. Simultáneamente, Tejedora de abismos y Coro continúan su exhibición en la Sala Toda, consolidando así una relación duradera con el público argentino.
Con una historia repleta de triunfos y un continuo avance hacia nuevas fronteras creativas, la compañía húngaro-valenciana se asegura un legado perdurable en el escenario teatral internacional, trascendiendo las barreras culturales con cada interpretación.

