Proyecto Migra, una plataforma cultural y cooperativa dedicada al circo contemporáneo y otras expresiones artísticas, celebra una década de existencia manteniendo su impronta creativa y colaborativa. Fundada en 2015, esta innovadora iniciativa ha logrado consolidarse como un espacio de referencia en la escena cultural argentina y más allá, gestionando proyectos como espectáculos teatrales, formaciones de circo, y el festival FISI (Festival de Circo Independiente) en Buenos Aires. “Somos una cooperativa de manera horizontal”, explica Jonathan Uriarte, integrante de Proyecto Migra, destacando cómo la plataforma se ha convertido en un centro neurálgico para diversas expresiones artísticas.
Entre las propuestas más destacadas de Proyecto Migra se encuentra Waminix, una obra que retorna a las tablas del teatro Timbre 4, resonando con las inquietudes del público contemporáneo. Con una dirección compartida entre Leticia González de Lelys y Oski Guzmán, esta pieza teatral –con una puesta en escena cargada de simbolismo y movimiento– nos traslada a un mundo distópico donde lo humano, el sentir y el contacto personal son prohibidos. “Invita a pensar en realidades, pensemos en posibles realidades. ¿Qué pasa en un mundo donde lo humano es prohibido? ¿Dónde sentir es prohibido? Desde ahí surge la propuesta de la obra”, comenta Uriarte. La trama se centra en un mundo distópico gobernado por figuras capaces de deshumanizar en su totalidad, mientras una resistencia, los Waminix, intenta proteger los valores más básicos de la humanidad.
La obra, que ahora reestrena después de su éxito inicial, ha mantenido la esencia de su elenco original con mínimas incorporaciones, como la de Marian Carnero en el rol de René. “Es una obra muy física”, afirma Uriarte, resaltando la fusión única de acrobacias y teatralidad que caracteriza a Waminix. En una jornada cualquiera de ensayos, se puede observar a los intérpretes preparándose rigurosamente para cada función, calentando sus cuerpos para realizar acrobacias complejas y mantener la integridad y la seguridad en el escenario. “Uno de los potenciales de la obra es que aprovecha los recursos que cada intérprete tiene”, detalla Jonathan, haciendo hincapié en el trabajo de la dirección para fusionar talentos diversos en pro de la narrativa común.
En una época en la que el circo es frecuentemente asociado con entretenimiento infantil, Waminix desmitifica esta noción al presentar una multifacética representación abierta a espectadores de todas las edades. La obra ofrece varias capas de lectura profundas, capaces de captar el interés tanto de los más pequeños como de los adultos. “Es una obra que incluye a las infancias tanto como a un adulto, como a un adulto mayor, como a un joven adolescente”, afirma Uriarte, haciendo un llamado a romper barreras etarias y disfrutar de esta experiencia única de reflexión y arte.
Waminix estará en cartel durante todos los domingos de junio, extendiéndose también a lo largo de las vacaciones de julio en Timbre 4. Esta continuidad es parte de la estrategia de Proyecto Migra para mantener activas sus producciones año tras año, un objetivo que la cooperativa ha alcanzado exitosamente con obras como Un Domingo y Hotel Monday. “Siempre queremos mantener la obra en circulación”, comparte Jonathan, quien destaca la importancia de sostener estas propuestas para fomentar un crecimiento constante del proyecto.
Además de su repertorio teatral, Proyecto Migra continúa ampliando sus horizontes formativos, ofreciendo talleres como el Físico –una formación especial de circo contemporáneo en la escuela Piezas Cabeza, en Ituzaingó– que buscan expandir sus metodologías únicas a un público más amplio. Para aquellos interesados, todavía hay oportunidades de inscripción abiertas que permiten adentrarse en el fascinante mundo del circo contemporáneo, aprendiendo de la mano de artistas experimentados que mezclan el circo con el teatro y otros lenguajes escénicos.
El regreso de Waminix a Timbre 4 se consolida como un evento destacado en el calendario cultural, aportando nuevas perspectivas y preguntas frente a la perpetua dualidad entre humanidad y deshumanización. Las funciones, programadas para domingos a las 16:00 horas, prometen una experiencia artística única y enriquecedora para todo aquel que busque desafiar sus propios límites de percepción. Como indica Jonathan, “la realidad supera la ficción todo el tiempo”, y Waminix es un reflejo preciso de este fenómeno que continuará resonando mientras siga en cartel.

