En el encantador barrio de Belgrano, el Museo de Arte Español Enrique Larreta se viste de historia y arte con la inauguración de la exposición El Azulejo en el Río de la Plata, 1949-2026. Ubicada en Juramento 2291, la muestra se despliega como un mosaico de colores y texturas, celebrando la rica tradición azulejera que ha atravesado continentes y siglos.
Coordinada por Patricia Novilia, la exposición es una colaboración entre el museo, el Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas de la Universidad de Buenos Aires y el Centro de Arqueología Urbana. Este esfuerzo conjunto no solo conmemora el 80 aniversario de dicho instituto, sino que también destaca la importancia de la investigación en torno al azulejo. «El foco principal se está haciendo, sobre todo, en la investigación en torno a estos azulejos,» comentó Novilia durante una charla sobre la muestra.
La exposición invita a los visitantes a recorrer un diálogo histórico a través de una selección de azulejos de diversas épocas y procedencias. «Son azulejos mayormente españoles, franceses, italianos,» explicó Novilia, refiriéndose a piezas que datan desde el siglo XVI, reviviendo el legado hispano-árabe con su impronta distintiva. La colección incluye azulejos rescatados a nivel arqueológico y vistos como fragmentos del pasado invaluable.
Uno de los pilares teóricos de la exposición es el libro publicado por Vicente Nadal Mora en 1949 sobre el azulejo en el Río de la Plata, un trabajo pionero que sirvió de inspiración incluso para el inolvidable cuento de Manuel Mujica Lainez, El hombrecito del azulejo. La muestra permite al público sumergirse en los dibujos originales y manuscritos de Nadal Mora, ofreciendo una ventana única al pensamiento y la estética de su época.
La muestra es también un testimonio del perpetuo diálogo entre las colecciones públicas y privadas, que se fusionan en esta ocasión gracias a la generosidad de los coleccionistas particulares. Estos azulejos dialogan con el patrimonio del museo, donde la arquitectura española desempeñada por Enrique Larreta resuena en cada rincón. «Recuerden que Enrique Larreta fue un fanático de lo que tuvo que ver con la arquitectura española.»
Los visitantes pueden contemplar el proceso de evolución técnica en la manufactura de estos azulejos. «Había técnicas que se llamaban a la cuerda seca,» detalló Novilia, subrayando cómo el arte y la industria se han entrelazado a lo largo de los siglos para replicar y preservar la magnificencia del pasado.
La exposición también reflexiona sobre el uso práctico de los azulejos como método de impermeabilización en estructuras históricas, un material omnipresente en cúpulas de iglesias, cocinas y fuentes, que nos conecta con prácticas anteriores. «Podías encontrar azulejos en las cúpulas de las iglesias, en las torres, en las cocinas…» explica Novilia.
La muestra estará abierta al público hasta el 12 de abril, ofreciendo múltiples oportunidades para que la audiencia se reconecte con un capítulo importante de la historia del arte. Además, el 8 de abril se celebrará una conferencia con catedráticos de la Universidad de Granada, promoviendo un intercambio de conocimientos con entrada libre y gratuita.
La visita a El Azulejo en el Río de la Plata es más que un recorrido por una expresión artística; es un llamado a rescatar y reevaluar nuestra historia compartida. El acceso es gratuito los miércoles, y el museo anima a todos a sumarse a esta experiencia inolvidable de 11 de la mañana a 7 de la tarde durante días hábiles, extendiendo hasta las 8 de la noche en fines de semana y feriados.
Con esta exposición, Patricia Novilia y el equipo coordinador han trazado un puente entre el pasado y el presente, reafirmando el recinto cultural de la Ciudad de Buenos Aires como un guardián de la riqueza histórica mundial. Los azulejos son algo más que piezas decorativas; son testigos silenciosos de un legado que continúa inspirando y asombrando a las nuevas generaciones.

