Acaba de llegar a las librerías argentinas una obra monumental: la antología más completa en español de Ray Bradbury, uno de los autores más emblemáticos de la ciencia ficción del siglo XX. Este compilado, editado por Páginas de Espuma, es un majestuoso volumen de 1344 páginas que contiene algunos de los cuentos más representativos y magistrales de Bradbury. No solo es impresionante por su tamaño, con un peso de un kilo 100 gramos, sino también por los detalles que denotan su calidad, como el señalador de tela cosido al lomo, algo que declara implícitamente su importancia.
El libro viene precedido por un prólogo de Laura Fernández, una de las más destacadas escritoras de ciencia ficción en España. Fernández señala que Bradbury prezaba la rapidez como virtud creativa, afirmando que «en la rapidez está la verdad. Cuanto más pronto se suelte uno, cuanto más deprisa escriba, más sincero será». Esta noción, que puede parecer contracorriente respecto a muchas tradiciones académicas, resuena en sus métodos característicos que lo definen más como «una máquina de escribir» que como un simple autor.
Ray Bradbury, nacida en 1920, forjó su carrera a través de las Pulp Magazines, publicaciones conocidas por su pulpa de papel barato, las cuales dieron origen a gran parte de la ciencia ficción, fantasía y relatos policiales que conocemos hoy. En estas páginas nació la obra de míticos personajes como El Zorro y Tarzán, y en sus humildes inicios Bradbury encontró un hogar literario.
El compendio reúne 113 cuentos seleccionados de entre los 400 a 600 relatos que escribió Bradbury durante su vida. A menudo, estos relatos eran reescritos, con nuevas versiones que denotaban su arduo compromiso con la evolución de sus propias historias. El primer cuento de la colección, escrito con apenas 23 años, fue publicado en 1943 en la revista ‘Weird Tales’. En este relato, titulado «The Wind», Bradbury explora sus temas favoritos de locura y lo intangible a través de un hombre llamado Herb, quien es acechado por algo tan etéreo como el viento.
Dicho cuento es solo el inicio de un viaje por la inventiva bradburiana, donde su habilidad para tensionar la frontera entre la realidad y la fantasía está siempre presente. El lector encontrará dentro del volumen célebres colecciones como ‘Crónicas Marcianas’ y ‘El Hombre Ilustrado’, que no están limitadas a géneros sino que funcionan, como dice el prólogo, de «excusa para narrar la realidad».
Dentro de ‘Crónicas Marcianas’, Bradbury da vida a sus temores sobre el desarrollo nuclear y la paranoia estatal. Un cuento que destaca y preferido por Jorge Luis Borges fue «El Marciano», sobre un ente incorpóreo que encarna la pérdida y el dolor entre los colonos terrestres de Marte. En sus páginas vemos la dualidad de un mundo límite donde lo humano se encuentra con lo extraño, el humor ácido que destila mediante relatos como el empresario que ve destruirse la Tierra mientras intenta inaugurar un local de ‘hot dogs’ para los futuros clientes marcianos.
Es también destacable que Bradbury no se limitara a la ciencia ficción, sino que incursionara en géneros como el policial con novelas como ‘La muerte es un asunto solitario’. Esto refleja su versatilidad y deseo de explorar diversas narrativas sin restricciones.
Adquirir este tesoro literario requiere una inversión, pues su precio en librerías locales ronda los 25 mil pesos, aunque es posible conseguir descuentos en cadenas importantes. La edición, como elogian los detalles adicionales proporcionados, es considerada una «joya», al igual que la traducción, que aunque no sea la famosa versión prologada por Borges, representa un esfuerzo fiel al original.
Esta compilación no solo es un recuerdo permanente de Ray Bradbury, sino un testamento de su velocidad creativa y su brillantez perenne, por lo que resulta un artefacto invaluable para cualquier amante de la buena literatura. Una verdadera puerta de entrada para quienes deseen comprender el genio que hizo del viento un villano fascinante, que encontró lo humano en la ciencia ficción y que escribió sobre lo que nos hace vulnerables, siempre con una mirada emotiva y a menudo divertida.

